DIA DE MUERTOS EN CHIHUAHUA

Ya estamos por terminar el año, y como dice la canción ya viene Diciembre y sus posadas. Como siempre el debate - defensa de nuestras tradiciones se vuelve a hacer presente y a manera de zoológicos culturales (o áreas protegidas) surgen concursos, congresos y/o exposiciones que tratan de una manera desesperada; pero loable, de preservar aquello que llaman “nuestras tradiciones”. Recordemos el gran mosaico de costumbres de este México nuestro, de la península de Yucatán a la península de Baja California, del sureste al noreste de la Republica, es entonces cuando la aseveración de nuestras tradiciones pudiera resultar limitante. De todas las celebraciones centrémonos en el día de muertos. Los sabores, colores y abundancia del centro, sur del país se hace presente en altares y en la iconografía del momento, al final de cuentas las mas populares formas del Ser mexicano las relacionamos con música, tradiciones y costumbres de la zona sur del país. Ahora, por favor enfoquémonos brevemente en nuestra región, en estas otras tradiciones que nacen en la sobriedad del desierto y que sobrepasan las fronteras de sur a norte y viceversa. La descripción de altares y otras tradiciones mesoamericanas seguramente inundaran los diversos medios de comunicación, en esta oportunidad demos un espacio a nuestra región.

En Chihuahua y en la zona norte en general hay puntos comunes con otras tradiciones que se efectúan en el resto del país veamos brevemente algunas de ellas. Por ejemplo en Ciudad Juárez las visitas a los panteones en donde los deudos acuden a arreglar las tumbas de sus difuntos acompañados de un poco de comida para por un momento volver a compartir con el ser querido. (Ver la huella de la liebre en esta misma pagina)
A finales del siglo XIX en algunos lugares del sur del estado, como en Jiménez, en una actitud que pudiera resultar macabra para algunos y desafiante para otros los deudos se tomaban una fotografía al lado del ser querido que ya no verían mas. Como no podría ser desafiante este momento ya que en el momento final se lograba la eternidad con la recién popularizada tecnología de lo que ahora conocemos como fotografía. Esta misma costumbre la podemos encontrar en algunos países europeos.

Otra muy interesante tradición que se celebra el día primero de Noviembre en el hermoso y antiguo Valle de San Bartolomé -hoy Valle de Allende Chihuahua- y que es conocida como “los seremos” nos lleva a acotar lo que en un inicio comentábamos sobre las tradiciones que se entretejen en las diferentes regiones del país. Como comentario extra, alguna vez escuche platicar al Sr. Felipe Talavera, encargado del archivo histórico de Ciudad Juárez, esta misma costumbre en la cual el llego a participar de niño en su natal Zacatecas, para no perder detalle de esta tradición que también se celebra en aquella región Chihuahuense daremos la descripción que se da en la revista homónima “Valle de Allende: Historia y Naturaleza”. Le prevengo cualquier similitud con alguna otra tradición que usted ya conozca tal vez no sea coincidencia: “… en Valle de Allende, Chih. Aun se conserva una fresca y distinta tradición para festejar el día de Todos los Santos o día de los angelitos, la noche del 1ro de noviembre de cada año todos los niños, incluso jóvenes y otros no tan jóvenes, principalmente algunas madres de familia que acompañan a sus hijos pequeños, practican la tradición de PEDIR SEREMOS, se cree que esta tuvo su origen en tiempos de la colonia, aunque no se tiene la certeza de su origen, solo se sabe que es centenario y al parecer es única en el Estado de Chihuahua.

Podemos considerarla como una escenificación de la muerte, pues al atardecer apenas se haya ocultado el sol, por todas las calles, principalmente los puntos mas poblados y locales comerciales, se observan los grupos de niños que llegan a la puerta y uno de ellos hace las veces de angelito muerto, recostándose boca arriba en el costal y sus compañeros lo cubren con la sabana; a la altura del pecho sostendrá una vela encendida y un crucifijo. Los demás niños se hincan alrededor, se persignan y rezan un Padre Nuestro y un Ave Maria; concluyen con el canto de Seremos y hacen sonar la campana lo mas fuerte posible en las ultimas dos coplas de la canción; con esto se pretende hacer salir a quien habrá de obsequiarles lo que previamente hayan preparado; pueden ser dulces, frutas, galletas y sin faltar lo mas deseado por los niños: monedas, desde 50 centavos hasta 5 o 10 pesos.”

Cuan variado puede ser la forma de recibir o festejar a la muerte en un país, en un Estado aquí dimos unos cuantos ejemplos desde el cinturón bilingüe formado entre la frontera de Estados Unidos y México - en nuestro caso Chihuahua, Texas y Nuevo México- hasta el rincón Sur del Estado grande, conste que falto mencionar lo que al respecto las costumbres tarahumaras tienen que decir.

Y para que no se queden con la duda y terminar no tan abruptamente ahí les va el “Canto de los seremos” como lo hacen en Valle de Allende y con esta me despido:

Angelitos somos
Del cielo bajamos
A pedir limosna
Y si no nos dan:
Puertas y Ventanas
Nos la pagaran!

Seremos, seremos,
Calabacitas queremos.